Todos sabemos que la piel bronceada es muy favorecedora. Además, también aporta multitud de beneficios como:

  • Mejora la piel afectada por el acné, las pieles atópicas y las que sufren psoriasis. Siempre con moderación ya que de una manera agresiva solo se conseguiría empeorar la afección.
  • Ayuda a la síntesis de vitamina D.
  • Favorece el estado de ánimo, actuando como “antidepresivo”.

 

Sin embargo, es necesario proteger nuestra piel antes de tomar el sol para evitar quemaduras, arrugas, líneas de expresión u otro tipo de enfermedades cutáneas. Es vital protegerla una vez finalizada la exposición, ya que los rayos ultravioletas pueden ser perjudiciales a largo plazo y provocar envejecimiento. No olvides que ponerse morena es una reacción natural de la piel como defensa ante un agente externo y agresivo.

Algunas de las recomendaciones más recurrentes tras estar expuesta al sol son las duchas frías, la aplicación de aftersun o beber mucho líquido.

 

 Consejos para que tomar el sol solo aporte beneficios a tu cuerpo

 

Una ducha refrescante

El agua fría aporta multitud de beneficios al cuerpo, da energía y oxigena la piel. Tras estar un día al sol, la piel puede acumular impureza y calor, refréscate bajo el agua y elimina así los restos de cloro o salitre que hayan quedado impregnados en tu piel. Utiliza un jabón neutro para proteger y restaurar la superficie cutánea y evita frotar con la esponja o toalla para no generar irritaciones.

 

Máxima hidratación

El sol nos deshidrata, generando que la piel se escame, por eso es muy importante una buena hidratación. Para hidratar es importante beber mucha agua y utilizar lociones con fórmulas de alta hidratación que recupere la suavidad y elasticidad de la piel.

Te recomendamos lociones corporales que contengan principios calmantes y revitalizantes con activos como aceite de oliva, ácido hialurónico, aguas termales o manteca de karité.

Tu rostro es muy importante

Pon especial atención a la zona del rostro y cuello, ya que la piel que se encuentra en esas zonas es más sensible y delicada y necesita un cuidado más a fondo, para evitar su rápido envejecimiento.

Hazte con un sérum con principios activos muy hidratantes. Estos productos son más fuertes que las cremas y consiguen llegar a capas de la piel más profundas. ¡Te aportará la luminosidad que necesitas!

 

¡Importante! Después de estar expuesto al sol, evita ante todo la exfoliación. Es cierto que ayuda a que la piel absorba mejor los componentes de las cremas, pero en esta ocasión, la piel está sensible y exfoliarla solo generará que se irrite más y aparezcan más rojeces.

 

Queremos ayudarte a que tu piel luzca radiante y luminosa, pero sobre todo lo más importante, saludable. Esperamos que estos consejos te sirvan de ayuda y los incorpores a tu rutina del verano.

 

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